En torno a Sigmund Freud:

Con Freud, nace un nuevo campo, el del sujeto. Su obra es testimonio de un proceso que involucra descubrimiento y creación, en una relación de entrelazado entre la práctica clínica y la teoría, en el que ambos términos se van construyendo. Esta obra es testimonio del deseo de un hombre que tiene la particularidad de haber causado el Psicoanálisis, ciencia de lo más singular que habita a cada uno: el deseo.

Desde ya que mencionar el Psicoanálisis como ciencia es un tema discutible, prácticamente una paradoja: ciencia de lo particular. A la vez vale recordar que Sigmund Freud inicia su camino siendo neurólogo y en su obra es constante la relación al discurso de la ciencia aunque se diferencia claramente de los desarrollos de su contemporáneo Wilhelm Wundt (quien funda la psicología experimental). S.Freud se ocupa , junto con la psicopatología, de fenómenos considerados como errores o equívocos de la memoria o la expresión, también de los sueños (descubriendo las leyes del inconsciente), temas que la ciencia formal no abarca o valora negativamente. Es durante el siglo XVIII , a la luz del enciclopedismo, que el término “yo”, empieza a referirse a una totalidad formada por los contenidos psíquicos del individuo, siendo tres las facultades reconocidas : la razón, la memoria y la imaginación, en especial esta última era ubicada por las doctrinas psicológicas de época como la más vulnerable y problemática, como la principal puerta de entrada para el error y el origen de todo tipo de penalidades y aberraciones. En contraposición desde la perspectiva del romanticismo alemán, el inconsciente fue asociado con criterios positivos, al vincularse con cualidades creativas e innovadoras. La intuición y la imaginación eran tomadas, por este movimiento intelectual, como ejes centrales de la actividad inconsciente. Freud sacude estos pilares, el yo deja de ser una totalidad formada por los contenidos psíquicos del individuo, para introducir el sujeto dividido. Muchos son los conceptos que introdujo para el conocimiento de lo humano: las triparticiones consciencia-preconsciente-inconsciente, yo-superyó-ello, complejo de Edipo, transferencia, pulsión… la lista es extensa .
Aquello que Freud puso en marcha y llamó Psicoanálisis no se detiene, herramienta con la que él interrogó su época , legado que permite hacer lo propio en nuestro tiempo y que a quienes nos reunimos bajo el título de QUATRE nos inspira a seguir trabajando.
Algo de su Biografía:
Sigmund Freud nació en Freiberg, en la antigua Moravia (hoy Príbor, República Checa), el 6 de mayo de 1856. Su padre fue un comerciante en lanas que, en el momento de nacer él, tenía ya cuarenta y un años y dos hijos habidos en un matrimonio anterior; el mayor de ellos tenía aproximadamente la misma edad que la madre de Freud .
En 1860, por la crisis económica dio la familia se trasladó a Viena, en donde vivió largos años de dificultades , siendo frecuentes las temporadas en las que su padre se encontraría sin trabajo. Sigmund Freud residiría principalmente en esta ciudad hasta un año antes de su muerte. Es así que en junio de 1938 se vería obligado por su condición de judío (sus obras habían sido quemadas en Berlín en 1933) a emprender el camino del exilio hacia Londres como consecuencia de la anexión de Austria al proyecto pangermanista nazi.
En 1873, el joven Freud finalizó sus estudios secundarios con excelentes calificaciones. Después de considerar la posibilidad de cursar estudios de derecho, se decidió por la medicina. A mitad de la carrera se inclinó a la investigación biológica, y de 1876 a 1882 trabajó en el laboratorio del fisiólogo Ernst von Brücke, interesándose en algunas estructuras nerviosas de los animales y en la anatomía del cerebro humano. Habiendo obtenido el título en 1881, desde julio de 1882 hasta agosto de 1885 trabajó como residente en diversos departamentos del Hospital General de Viena, decidiendo especializarse en neuropatología. En 1885 se le nombró Privatdozent de la Facultad de Medicina de Viena, en donde enseñó a lo largo de toda su carrera (primeramente neuropatología, y, tiempo después, psicoanálisis). La obtención de una beca para un viaje de estudios le llevó ese mismo año a París, en donde trabajó durante cuatro meses y medio en el servicio de neurología de la Salpêtrière bajo la dirección de Jean-Martin Charcot, por entonces el más importante neurólogo francés. Con él pudo acercarse a las manifestaciones de la histeria y a la utilización hipnosis y la sugestión como intento terapéutico. En 1895 publica “Estudios sobre la histeria”, allí presenta sus primeras ideas en la construcción del psicoanálisis. Su colega médico Josef Breuer participó inicialmente de estas investigaciones (“caso Ana O”), aunque finalmente se distancia dada la convicción de Freud acerca del papel desempeñado por la sexualidad en la etiología de los trastornos psíquicos.
En septiembre de 1896 contrajo matrimonio con Martha Bernays a quien conoció en 1882. El matrimonio tuvo seis hijos, tres niños y tres niñas, la menor de las cuales, Anna, nacida en diciembre de 1895, habría de convertirse en psicoanalista infantil.
En 1899 culmina “La interpretación de los sueños”, publicada en 1900. Desde 1902, se reunía con algunos discípulos los miércoles por la noche en su casa , abriendo un espacio de discusión y producción psicoanalítica. Este ámbito se fue ampliando consolidándose así una naciente sociedad psicoanalítica, que en la primavera de 1908 celebró en Salzburgo el Primer Congreso Psicoanalítico.
Al año siguiente, Freud y Jung viajaron a Estados Unidos, invitados a pronunciar una serie de conferencias en la Universidad Clark de Worcester, Massachusetts. El pensamiento freudiano había suscitado en América mayor adhesión que en Europa.
En 1910 se fundó en Nuremberg la Sociedad Internacional de Psicoanálisis, que presidió Jung hasta 1914.Vale recordar que 1913 Freud se pronuncia en contra de la ampliación jungiana del concepto de «libido» más allá de su significación estrictamente sexual. En 1916 publicó ”Introducción al psicoanálisis”.
En 1923 le fue diagnosticado un cáncer de mandíbula. Desde entonces y hasta su muerte en Londres el 23 de septiembre de 1939 debió soportar varias intervenciones quirúrgicas, persistentes dolores y al “Monstruo” (como denominó a la molesta prótesis facial que debió utilizar). Aún así no decayó su actividad creadora, dejándonos una monumental obra testimonio de su deseo.
Bibliografía consultada:
Ernest Jones: “Vida y Obra de Sigmund Freud”. Anagrama Barcelona 1970
Fernando Jiménez Hernández-Pinzón: “Sigmund Freud Biografía de un Deseo.” LibrosEnRed 2003.
Serge Cottet: “El descubrimiento de Freud” http://www.eol.org.ar/virtualia/ Número extraordinario Mayo / Junio – 2006
Raymond Bayer: “Historia de la Estética” Fondo de Cultura Económica Méjico 1965.
Dagobert D-Runes: “Diccionario de filosofía” Grijalbo Méjico 1998.